El secreto
La sal, lo único que se necesita para curar un jamón extraordinario.
El tiempo
Una curación lenta y controlada en los secaderos naturales más grandes del mundo.
Las fases del proceso de curación
Salazón
El inicio de todo el proceso, el secreto de una simbiosis entre el jamón y la sal marina para deshidratar cada pieza de forma natural, sin aditivos ni conservantes.
Post salado
Un equilibrio entre temperatura y humedad para que la sal se introduzca lentamente en cada pieza, iniciando un proceso que, con el tiempo, culminará en un ejemplar irrepetible.
Secaderos naturales
El más largo y delicado proceso se crea en nuestros secaderos naturales, donde el jamón sufre las variaciones climáticas de las cuatro estaciones con un sistema artesano -tan ‘simple’ como abrir y cerrar ventanas- que hace única a cada pieza.
Bodega
Y la magia del tiempo surge en bodega. Una fase lenta, bajo tierra, con condiciones naturales más estables para que adquiera sus propiedades tan características de sabor, olor, color y textura.
