PROCESO
100% natural, solo sal y tiempo
Maduramos nuestros jamones mediante un proceso de elaboración tradicional y 100% natural que, durante cinco generaciones, nos ha permitido elaborar un jamón libre de aditivos y conservantes gracias a la curación solamente con sal marina.
Solo sal marina y tiempo
Nuestros embutidos ibéricos también siguen un proceso que garantiza una composición libre de aditivos. Piezas singulares que se elaboran con ingredientes naturales como la sal marina, el ajo o el pimentón, para conservar y potenciar ese sabor especial que caracteriza al ibérico artesanal proveniente de animales criados en libertad.
Todos ellos envejecen lentamente en los secaderos y bodegas naturales de la firma, lo cual certifica que toda la producción de Montaraz es 100% Natural y está avalada por la Norma del Ibérico.

01
Salazón
El inicio de todo el proceso, el secreto de una simbiosis entre el jamón y la sal marina para deshidratar cada pieza de forma natural, sin aditivos ni conservantes.
02
Post salado
Un equilibrio entre temperatura y humedad para que la sal se introduzca lentamente en cada pieza, iniciando un proceso que, con el tiempo, culminará en un ejemplar irrepetible.
03
Secaderos naturales
El más largo y delicado proceso se crea en nuestros secaderos naturales, donde el jamón sufre las variaciones climáticas de las cuatro estaciones con un sistema artesano -tan ‘simple’ como abrir y cerrar ventanas- que hace única a cada pieza.
04
Bodega
Y la magia del tiempo surge en bodega. Una fase lenta, bajo tierra, con condiciones naturales más estables para que adquiera sus propiedades tan características de sabor, olor, color y textura.

Los Dos Afinados
En el caso de Montaraz, la bodega da lugar a los Dos Afinados: un mismo jamón que termina su maduración en dos entornos naturales distintos, Extremadura y Salamanca, y que adquiere en cada uno de ellos matices propios de sabor, aroma y textura.
Bodegas naturales de Salamanca, donde el tiempo hace el resto.





NUESTRAS CERTIFICACIONES
Bienestar Animal · Calicer · IFS Food · USDA

IFS Food

USDA

Certificado Bienestar Animal

Certificado por Calicer
NUESTRA SELECCIÓN
Descubre la selección de ibéricos de bellota en la tienda Montaraz, y disfruta del sabor de estos excepcionales
productos ibéricos, elaborados desde una filosofía natural, donde el proceso y la paciencia marcan la diferencia.
SABER MÁS SOBRE EL PROCESO DE ELABORACIÓN
100% natural, solo sal y tiempo
El proceso de elaboración es uno de los elementos que más influyen en la percepción y en la realidad de un producto premium. En Montaraz, este proceso se construye desde una lógica de respeto por la materia prima, por el tiempo y por la naturalidad.
La marca lo expresa con claridad: sal marina y tiempo como únicos elementos añadidos a la carne. Sin artificios, sin atajos.
Esta idea tiene una gran fuerza a nivel de posicionamiento y de marca. Permite construir un discurso donde la calidad final no depende de intervenciones externas, sino de cómo se trabaja el producto desde su origen.
Para una propuesta premium, esta filosofía conecta directamente con un consumidor que busca autenticidad, limpieza y una elaboración sin excesos.
Importancia de la curación
La curación no es solo una fase más del proceso; es el momento en el que el producto desarrolla su verdadera personalidad.
El aroma, la textura, la profundidad del sabor y su persistencia dependen en gran medida de cómo se gestione ese tiempo.
En un ibérico premium, la curación exige paciencia, observación y una comprensión precisa de la evolución de cada pieza.
Situar el tiempo en el centro del proceso refuerza el posicionamiento de marca y aporta una base sólida tanto a nivel narrativo como SEO.
Control de cada fase
El proceso premium exige control, pero entendido desde el conocimiento, no desde la sobreintervención.
Cada fase debe ser supervisada para asegurar que la pieza evoluciona correctamente, permitiendo al mismo tiempo que el producto desarrolle sus cualidades de forma natural.
Esta visión transmite exigencia sin caer en una percepción industrial, algo clave en una marca de alto nivel.
Para el consumidor, este control se traduce en consistencia: cada pieza responde a un estándar claro y reconocible.
El tiempo como factor diferencial
En un contexto donde la rapidez domina muchos procesos, poner el foco en el tiempo es una declaración de principios.
La excelencia no se acelera. El tiempo permite que las cualidades del ibérico se desarrollen plenamente, sin distorsiones.
Este enfoque encaja con una visión contemporánea del lujo gastronómico, donde se valoran la paciencia, la autenticidad y los procesos honestos.
El tiempo deja de ser una limitación para convertirse en un ingrediente esencial.
Condiciones de curación y refinamiento
Montaraz trabaja con dos afinados diferenciados: Salamanca y Extremadura, cada uno con su propia expresión en el producto final.
Salamanca aporta un perfil más fino y equilibrado. Extremadura, una mayor intensidad y carácter.
Este enfoque añade una capa adicional de valor, permitiendo entender el proceso no solo como técnica, sino también como expresión de territorio.
El refinamiento se convierte así en un elemento diferenciador real, tanto a nivel de producto como de narrativa.
Resultado: calidad sin artificios
Cuando la materia prima es excelente y el proceso se ha gestionado con precisión, el resultado no necesita apoyos externos.
La calidad aparece como una consecuencia natural de un trabajo bien hecho.
Este enfoque refuerza la credibilidad de la marca y conecta con un consumidor que valora la autenticidad por encima del exceso.
El proceso no es solo una etapa más, sino una de las principales razones por las que Montaraz puede aspirar a un lugar destacado dentro del universo del ibérico premium.