ORIGEN
La naturaleza marca el ritmo
El origen de todo.
La dehesa extremeña
Encinas, alcornoques y pastos que cambian con las estaciones. En la dehesa el cerdo ibérico de Montaraz vive en libertad, camina kilómetros cada día y, en montanera, se alimenta de bellota. Nada de lo que ocurre después en secaderos y bodegas tendría sentido sin este ecosistema.
La naturaleza marca el ritmo
No forzamos tiempos ni ciclos. Cada campaña depende de la lluvia, de la cosecha de bellota y del clima de las cuatro estaciones. Por eso cada pieza Montaraz es distinta y, a la vez, irrepetible.

01
Los dos Afinados
Dos bodegas, dos climas: Extremadura y Salamanca. Un mismo jamón afinado en dos entornos naturales que le aportan matices propios.
02
El cerdo ibérico de Montaraz
Genética propia de la variedad Lampiña: extremidades finas, piel sin vello y una capacidad excepcional para infiltrar grasa de forma natural.
03
La dehesa extremeña
Cría en libertad y montanera de bellota en una de las dehesas mejor conservadas de Europa. El origen que define el sabor.

El cerdo ibérico de Montaraz
Desde hace tres años la familia Martín cría sus propios cerdos para cerrar y controlar todo el ciclo de producción. Una línea genética única y exclusiva, desarrollada en nuestras fincas, que garantiza la máxima calidad desde el primer día.
Criados en libertad, certificados en bienestar animal y alimentados de bellota en montanera.
NUESTRA SELECCIÓN
Descubre la selección de ibéricos de bellota en la tienda Montaraz, descubre piezas nacidas de un origen
excepcional, pensadas para quienes buscan la máxima expresión del ibérico de bellota.
SABER MÁS DEL ORIGEN DE MONTARAZ
El origen de Montaraz
Un jamón de bellota 100% ibérico no empieza en el corte ni en la degustación. Empieza mucho antes: en la dehesa, en la genética del animal, en la montanera y en cada decisión que tomamos desde que el cerdo nace hasta que la pieza entra en el secadero.
Es ahí donde se define la calidad potencial de la materia prima, la capacidad del producto para desarrollar aroma, textura y profundidad, y la coherencia entre lo que prometemos y lo que realmente entregamos.
En Montaraz, el origen no es la primera etapa de un proceso: es la parte que más cuidamos. La figura del Montaraz, el guardián de la dehesa que da nombre a nuestra casa, resume esa forma de entenderlo.
Factores clave en el origen
El origen de nuestros jamones está condicionado por una suma de variables que trabajan en conjunto: la genética 100% ibérica de nuestros cerdos, la dehesa en la que crecen en libertad, la bellota y el pasto de la montanera, el manejo respetuoso del animal y el momento exacto de cada fase.
Cuando estos factores están bien alineados, el producto adquiere una base sólida sobre la que el tiempo puede hacer su trabajo. Si fallan, ningún proceso posterior los compensa.
La dehesa y la montanera
Nuestros cerdos se crían en libertad en la dehesa extremeña. Durante la montanera, de otoño a invierno, se alimentan de bellotas y pastos naturales, recorren la dehesa cada día y ganan la infiltración de grasa que, tras años de curación natural, se convierte en el aroma y la jugosidad que caracterizan a un gran jamón de bellota.
Genética propia y producción limitada
Trabajamos con animales de genética 100% ibérica propia y con producciones limitadas. Lo que no abunda no se improvisa, y preferimos elaborar menos piezas a renunciar al control sobre cada una de ellas.
Del origen a los Dos Afinados
Ese origen cuidado es lo que después nos permite ofrecer los Dos Afinados: una misma pieza que termina su maduración en nuestras bodegas naturales de Salamanca o en las de Olivenza, en Extremadura, las bodegas naturales más grandes del mundo. Dos entornos, dos matices y un mismo respeto por el origen.
Así entendemos el lujo consciente: no como una etiqueta, sino como la consecuencia natural de hacer bien las cosas desde el principio.